martes, 18 de marzo de 2008

Oda del emigrante





He soñado que estuvieron las aguas
alguna vez cercando al hombre
que el hombre soñaba que su país
era realmente su país
y no la confusión de otro país en su país,
éste también era mi sueño
mi sueño era limpio como yo soñaba que era mi país,
pero uno tiende a conservar los ojos
ante el pico del cuervo
y evitar la horrible mirada de su cara
uno siempre se inventa un sueño,
una pared de agua que justifique sus propias manchas
uno es a veces más soñador que hombre
y más falso que su propio país.
Yo he soñado que soy el emigrante
que se marcha a conquistar el fuego,
pero el fuego no existe
sólo existen las aguas que me cercan
y yo me invento un sueño
y me marcho a conquistar lo inexistente;
que falsos son los sueños
en que uno puede inventarse su país,
que falsas son estas paredes de agua
que retienen el grito de los que sueñan
que alguna vez su tiempo será limpio.
Soy el emigrante
que ensimismado he vuelto
sobre estos muros de la contradicción y me pregunto
si alguna vez estuve entre los muertos
que heredaron el reino
o entre los vivos
que maldijeron una y mil veces el vientre de su madre
y habitaron una y mil veces el vientre de la bestia
y con beneplácito gozaron de sus carnes,
e hicieron con beneplácito
una trampa azul para sus huesos.
Mas yo estoy marcado por la sangre del cordero
mi frente es el centro del mundo
y en el centro del mundo era el principio de las cosas
y en el principio era el verbo y Dios era el verbo
y yo no estaba y no estaba mi país,
mi país no tiene centro,
ni dioses, ni verbos, ni hombres que sueñan,
sólo las aguas divisorias de familias,
de familias del exilio o familias del odio,
de familias que se fueron a buscar la paz eterna
y encontraron que la conciencia también era una guerra.

Adalberto Guerra Hernández

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me animo a escribirte primeramente para darte las gracias por publicar este texto mío y segundo para dejarte saber que el texto aquí publicado esta en su forma original, cosa que me sorprende, ya que al salir de cuba no pude traerlo y fue re-escrito solo dos o tres versos de cambio y claro esta así como está aquí está bien, ahora la pregunta es ¿cómo lo obtuviste? Un saludo sincero
Ad Guerra
Velamenes@gmail.com